No podía ser verdad
A ella le costó mucho asimilar que lo que estaba leyendo pudiera ser verdad. No podía creerse que su marido le hubiera escrito una carta para dejarla y mucho menos que hubiera sido capaz de liarse con su hermana y aún peor, que su hermana se hubiera liado con su mardio. Es verdad que él llevaba un tiempo comportándose muy raro pero ni por asomo podría imaginarse que esto podría ni tan siquiera llegar a suceder. Era como si todo aquello fuera una broma cruel de mal gusto o quizás una pesadilla de la que deseaba despertar.

No podía ser verdad