Trabajadores
Por naturaleza, Caleb y Maggie eran muy relajados. Una de las cosas que había unido a los enamorados era que casi nunca se inmutaban por nada. Pronto descubrieron que todo su tiempo libre lo consumían los preparativos de la boda. Al final, se limitaron a rezar para que todo mereciera la pena. No eran conscientes de su error.

Trabajadores duros
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