Hay que tener fe
Ambas personas habían crecido con fuertes convicciones religiosas y creían que todo saldría como debía. Agradecerían cada día que pudieran pasar juntos en este planeta, y tenían fe en Dios y en su poder. No tenían ni idea de que Dios tenía un plan único para ellos.

Tienes que tener fe
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